domingo, 16 de mayo de 2010

CASA ORGANICA


Ubicado en Naucalpan, Estado de México en 1985. Se crea un espacio adaptado al hombre de acuerdo a sus necesidades ambientales, físicas y psicológicas.

El caos que impera en las grandes ciudades hace difícil imaginar cómo fue el primer contacto del hombre con su entorno para habitarlo. Por esto, la bioarquitectura diseñada por Javier Senosiain ofrece una ventana a ese pasado en el que el ser humano ocupa en forma integrada un sitio de su hábitat.

En esa búsqueda del origen del hogar del hombre, Senosiain pretende contribuir con la creación de espacios más confortables. Se inspiraba en la naturaleza y buscaba espacios semejantes al claustro materno, a los refugios animales y al del hombre que en un principio vivía en las cavernas sin modificar su medio. También buscaba crear espacios amplios, integrales, liberadores de luces, formas cambiantes que sigan el ritmo natural de los movimientos del hombre y donde el mobiliario facilite la circulación y aproveche gran parte del área.

En comparación con una obra convencional, estas creaciones orgánicas resultan 10 por ciento más caras, aunque hay que tomar en cuenta que los muebles ya están incluidos; el tiempo invertido en la construcción es prácticamente el mismo; y en cuanto al aprovechamiento de espacios, las formas curvas se prestan para utilizar el perímetro como zona de amueblado, dejando al centro una circulación más dinámica.

viernes, 14 de mayo de 2010

EL JARDIN SURREALISTA EN XILITLA


Xilitla se encuentra a 350km de la ciudad de México. El sitio fue fundado a mediados del siglo XVI por misioneros agustinos, quienes erigieron un convento que hoy está considerado como el edificio colonial más antiguo de San Luis Potosí.

Un inglés llamado Edward James decide comprar una parte del paraje conocido como Las Pozas, y tiempo después, con la ayuda del mexicano Plutarco Gastélum, se propusieron construir un jardín de exóticas especies de orquídeas, pero por una nevada en Xilitla no se logro llevar acabo dicho proyecto.

Sin embargo, se logró una serie de estructuras laberínticas y delirantes, las cuales fueron generadoras de empleo, puesto que se lucieron las habilidades artesanales de los trabajadores locales.

La imaginación de James voló utilizando los mismos elementos que conforman un edificio cualquiera, como ventanas, escaleras, puertas, etc., pero en vez de que tuvieran su original función, estos elementos estaban al azar, haciendo a un lado la lógica. Por ejemplo al recorrer el lugar se pueden observar escaleras que no conducen a ningún lado, puertas que parecen ser entradas pero, después de cruzarlas dan la sensación de ser una salida. Esta desorganización de las estructuras hacen que aquellos que se encuentran ahí puedan da rienda suelta a su imaginación.

Lo interesante de esta obra es que James logra aumentar el turismo en esa zona y genera empleos. También mezcla las formas naturales, la fauna y la flora para crear algo diferente y nuevo.


IDENTIDAD EN LA ARQUITECTURA

El hombre siempre busca la trascendencia, busca dejar marcada su huella en el mundo. Ejemplo de ello son las pirámides. A partir de esta búsqueda inalcanzable, surge la arquitectura, que podemos decir que surge desde que el primer hombre se introduce a la primera cueva y pinta las paredes, transformando el espacio y haciéndolo suyo.

La arquitectura parte de consagrar (separar algo de lo cotidiano) un espacio, de ahí su aspecto simbólico. Es una manifestación de lo que somos nosotros. En ella existe lo universal y lo individual. La arquitectura se basa en las necesidades de la época y la sociedad.

Como arquitectos expresamos experiencias de nuestra vida, lo cual le va brindando esa identidad a los proyectos que realicemos. El simple hecho de seguir modas solo para estar actualizados nos convertiría en ovejas que siguen a un rebaño.

Todo el mundo quiere identidad. El arquitecto, el edificio, el cliente, etc. En el medio que nos desarrollamos, desde que el estudiante conoce los distintos estilos quiere aferrarse a uno, cubismo, minimalismo, desconstructivismo, postmoderno, etc. Hay que entender, antes de identificarnos con un estilo, que estos son resultados de grandes cambios sociales: culturales y económicos.

La generalidad de edificios urbanos es un plagio de estilos extranjeros, copias burdas, descaradas y fruto de una cultura constructiva ignorante. Cada uno de nosotros trata de hacerse ver en nuestras obras, pero aforrándose a principios teóricos y prácticos aplicables en nuestra cultura. El problema de trabajar con estilos en estas latitudes es que el mismo se debe adaptar a las condiciones nuestras, entonces de desnaturaliza, pierde fuerza, esencia, pierde IDENTIDAD. Nuestra cultura tiene características singulares así como nuestro clima y esto exige respuestas arquitectónicas que solo nosotros podemos darle... ES NUESTRA TAREA

ETICA EN ARQUITECTURA

Un buen diseño de arquitectura no sólo se basa en lo económico en lo estético sino que como prioridad debe relacionar con la ética de las personas.

Normalmente se espera un gran compromiso a la hora de elaborar un diseño, puesto que tenemos que comprender las necesidades básicas del individuo para poder proporcionarle bienestar. También debemos tomar en cuenta que nuestra profesión es una profesión de servicio, por lo tanto nuestro deber es poner toda nuestra capacidad profesional para crear nuevas cosas para beneficio de la sociedad.

Los usuarios tienen muchas expectativas con los diseños que les proporcionamos, así que debemos emitir juicios que sean resultado de un planteamiento serio, fundamentado y lógico, para así evitar las improvisaciones. Es muy cierto que cuando queremos sacarnos algo de la manga nuestra credibilidad queda en duda. Entonces no debemos permitir que el cliente pierda la confiabilidad que ha depositado en nosotros. Esto también aplica a la inversa, puesto que como arquitectos no es correcto ceder a operaciones exigidas por el cliente que se presten a situaciones que nos comprometan, comprometan al cliente o a terceros y que acarren accidentes.

Otro aspecto fundamental para aplicar la ética en arquitectura es el ser responsables asumiendo las consecuencias de las decisiones que tomemos o aceptemos, buscando el beneficio de los involucrados en las mismas. Todo lo que le ofrezcamos al cliente tiene que cumplirse en cuanto calidad, cantidad y tiempo, sobretodo en cuestiones económicas hay que tener mucho cuidado de que por ningún motivo se utilice el dinero de una obra para financiar otro tipo de actividades, sino exclusivamente aplicarlo a aquello para lo que se nos dio, así nuestra honestidad saldrá a relucir y el cliente confiará más en nuestro trabajo.

En conclusión podemos decir que no importa si somos realmente bueno en los diseños de casas, edificios, plazas, etc., o si somos muy buenos organizando proyectos, todo esto se puede venir abajo si no somos éticos en lo que realizamos, así que lo más lógico sería no poner en duda nuestra credibilidad en el ámbito laboral sino aplicar los valores adquiridos a lo largo de nuestra vida para ser arquitectos completos.

ARQUITECTURA COMO DETERMINANTE DE CALIDAD DE VIDA


Como arquitectos tenemos la obligación de crear un escenario vital para el hombre, por eso se le debe considerar al individuo como centro de acción y su hábitat como escenario donde desarrolla sus actividades. Nos encargamos, precisamente, de armar este maravilloso escenario para la vida cotidiana.

La arquitectura es la acción interactiva entre distintas disciplinas que influyen en el bienestar “ser y estar bien”. Nosotros apuntamos hacia una visión holística, integral, entera, proponiendo una mirada estructural tendiente a mejorar la vida del usuario respondiendo a sus necesidades básicas.

Construir quiere decir originariamente “habitar”. La relación entre hombre y espacio no es otra cosa que el habitar esencialmente pensado. Heidegger nos dice: “sólo si nosotros tenemos el poder de habitar, podemos construir”.

Quizá no tenemos el poder de cambiar el macro-entorno, pero sí de prevenir determinados elementos y actuar sobre nuestra realidad más inmediata y personal refiriéndome a los espacios vitales donde pasamos la mayor parte del tiempo: la casa, los lugares de trabajo, de recreación, escuelas, hospitales, espacios públicos, etc. Aquí es donde nos empezamos a cuestionarnos qué hacer para mejorar la calidad de vida. Debemos aprender a ver desde diferentes puntos de vista, reflexionar sobre la realidad del hombre y ver más allá de la simple arquitectura armando rompecabezas con las condiciones externas e internas que recibe el hombre. La observación de alguien es esencial para lograr que esa visión holística se manifieste y se vuelva efectiva.

En la actualidad el término calidad de vida ya no es foráneo a la arquitectura sino que se complementan. No podemos simplemente diseñar por diseñar, también hay que tomar en cuenta al usuario y su desenvolvimiento en el espacio.

CONSTRUYENO NUESTRA CULTURA


La arquitectura tiene un importante funcionamiento dentro de la cultura, pues no sólo le da cuerpo y estructura sino que la vuelve significante con el simbolismo implícito en sus formas; así como la pintura es figurativa, la arquitectura es representativa por excelencia. En la ciudad todos los edificios, sin excluir a ninguno, son representativos y con frecuencia representan las malformaciones, las contradicciones, las vergüenzas de la comunidad.

Gracias a estas construcciones y las modificaciones que han recibido a lo largo de la historia podemos saber más acerca de nuestra cultura. Es como si se escribiera la historia en concreto.

Antes el arquitecto sólo estaba destinado exclusivamente a servir a una minoría en el poder político-económico, esto daba como resultado los palacios, templos, monumentos, etc. Después el arquitecto comenzó a usar sus conocimientos para la colectividad y estos deciden hacerse participes en crear diseño o colaborar en ellos, por esto vimos en el pasado surgir bellas y auténticas obras con las cuales se identifican los pueblos. Hoy las conquistas de la arquitectura, en diferentes momentos de la historia de los pueblos, es una verdadera conquista del hombre y por lo tanto irreversible.

La cultura y la historia somos nosotros porque sin ellas no existimos nosotros y nosotros no existimos sin ellas, es decir, es nuestra identidad, lo que nos hace ser quienes somos. Cada quien diseña su propia historia y cultura.

El primer encuentro que hará el hombre dentro de este espacio, será sin lugar a dudas con la arquitectura y al volver la mirada hacia el sitio de donde vino, también encontrará arquitectura. Por eso me atrevo a decir que no hay cultura sin arquitectura.

CONSTRUYENDO LO ECOLÓGICO

La Arquitectura tiene como objetivo la modificación del entorno, creando nuevos espacios que se amolden a nuestras necesidades protegiéndonos de los condicionantes más o menos hostiles de la Naturaleza. Por ello la Arquitectura (como síntesis de todo lo construido) es la base de nuestro pasado y de nuestro futuro sin la cual no es concebible una sociedad humana por muy ecológico que ello pudiera resultar.

En la actualidad es muy sonado el término “sustentable” que a grandes rasgos es el equilibrio que debe existir al utilizar los recursos naturales para satisfacer las necesidades de la actual generación sin sacrificar las capacidades de futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades.

Está preocupación por cuidar el medio ambiente se hace más fuerte en los arquitectos, pues se busca concebir el diseño arquitectónico de manera sostenible, aprovechando los recursos naturales de tal modo que minimicen el impacto ambiental de los edificios sobre el medio ambiente y sus habitantes.

Al momento de diseñar debemos ser observadores, tomar en cuenta todo lo que nos rodea para adaptarnos a ese medio. Hay que considerar las condiciones climatológicas y los ecosistemas del entorno en que se construyen los edificios, para obtener el máximo rendimiento con el menor impacto. Podemos reducir esos aspectos negativos analizando la eficacia y moderación en el uso de materiales de construcción, priorizando los de bajo contenido energético frente a los de alto contenido energético.

Porque vivimos en un mundo complejo y globalmente interconectado es muy importante la integración de todos los aspectos que influyen en el problema para conseguir una respuesta efectiva y propicia a nuestras necesidades.

La nueva relación con el ser humano es pensar al edificio no sólo como respuesta a una función y a una estética particular, sino que además sea un hábitat tanto para la salud del cuerpo como para el espíritu.